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pobreza no fue magia

 

Durante años asistimos al show del "pobrismo" en el que vimos desfilar voceros que se rasgaban las vestiduras hablando de cuánto les importaban los pobres. 

El problema es que a medida que aumentaba la pasión de sus discursos vimos desvanecerse la información real de la situación, se sustituyeron las "estigmatizantes" estadísticas por un relato de resentimiento sin sustento en la realidad y perdimos de vista que nada estigmatiza más que negar la realidad de otra persona.

El gobierno kirchnerista perdió la lucha contra la pobreza. No supo aprovechar las oportunidades que ofreció el contexto internacional para lograr un esquema de desarrollo más sustentable e inclusivo. Se priorizaron los parches de corto plazo en lugar de comprometerse con políticas de Estado que permitieran quebrar con la pobreza estructural. Destruyó al Estado desde adentro, hizo crecer el empleo público en todos los niveles y terciarizó en estructuras políticas afines su capacidad efectiva de llegar de manera directa a los destinatarios de políticas sociales. Aumentaron de este modo los costos de transferencia -cuánto se gasta en el camino entre lo que se le cobra a los contribuyentes y lo que efectivamente se le da a los destinatarios- sumando estructura burocrática o intermediarios como Tupac Amaru y Kolina.

Se invirtieron presupuestos millonarios en políticas públicas cuyo alcance y efecto no se pudo medir sencillamente porque no teníamos información fidedigna contra qué compararlo. Hoy los números hablan por sí solos, uno de cada tres argentinos es pobre. Son cifras que gritan e interpelan a todo el arco político a trabajar en conjunto para gestar soluciones sustentables que puedan constituirse como políticas de Estado permanentes. No perdamos más tiempo debatiendo lo ya hecho, busquemos soluciones.

El diagrama burocrático, la presión tributaria y el nivel de gasto público actual son insostenibles. Para avanzar contra la pobreza la principal herramienta es el crecimiento económico de un país. Y si se acompaña al crecimiento con políticas sociales se puede aumentar aún más el número de personas con una mejor calidad de vida, pero siempre el motor principal es el crecimiento. Debemos recuperar una visión orientada al desarrollo con inclusión social.

Muchas de las medidas anunciadas por el Gobierno de Mauricio Macri, y que se están llevando a cabo, han contribuido a fortalecer la inclusión social y a normalizar las variables económicas. Pero, a pesar de todo esto, aún hay margen para optimizar una cuestión que suele ser tabú para "la política": racionalizar al Estado. Hay que hacer un trabajo profundo de análisis partida por partida para evitar que los contribuyentes, tanto los trabajadores como los creadores de empleo, soporten una carga impositiva inviable. Un Estado más eficiente implica: un Estado más presente, más empleo, mejores salarios, menos pobreza, es decir, mejor calidad de vida para todos.

No perdamos, ahora que los números finalmente están sobre la mesa, la oportunidad de discutir cómo la excesiva presión fiscal, la innecesaria burocracia y las malas regulaciones afectan al crecimiento del país y son generadores de pobreza. No fue magia y seguirá sin serlo. Para luchar contra la pobreza el primer paso era tener el diagnóstico, el segundo paso es identificar dónde radican las causas y el tercer paso es ejecutar las soluciones. ¡Argentinos, a las cosas!

 

 

 

 

 

Por Yamil Santoro: Abogado. Secretario de Formación del partido Unión por la Libertad.
Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201609/165214-opinion-yamil-santoro-indec.html