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julio mza

 

Julio Mendoza se instaló en la provincia y no habla con Báez ni su familia. Dice que no tomaba decisiones, pero la Justicia lo procesó en la causa de la obra pública. El factor Capitanich.


Lejos del sur donde la Justicia le embargó una casa y varios vehículos, Julio Mendoza pese al amplio historial que lo vincula con Lázaro Báez, busca desvincularse del empresario K. Fue su mano derecha, uno de sus primeros socios en varios emprendimientos y presidente de Austral Construcciones SA (ACSA) desde 2003 hasta la actualidad. En su ciudad de origen, Resistencia, y acorralado por la Justicia el ingeniero que tenía línea directa con el ex secretario de obras Públicas José López y las autoridades de Vialidad Nacional de la anterior gestión, se refugia y esconde. Mendoza fue uno de los nexos clave para que la estructura de negocios Austral se instale en la provincia que gobernó el kirchnerista Jorge Capitanich hasta 2015.

 

Báez lo trató de “mentiroso” en su última indagatoria ante el juez Ezequiel Berón de Astrada, que los procesó por retener aportes de los trabajadores. El empresario K dijo que Mendoza, con quien tejió millonarios negocios, "trata de mejorar su situación procesal afirmando falsedades". El presente dista del 2007 cuando juntos crearon Austral Atlántica a nombre de quien se inscribieron las "mansiones" de Báez en Pinamar. Ahora, Mendoza no quiere saber nada con Báez. Cuando declaró en la causa dijo que el empresario K era quien tomaba todas las decisiones en la empresa. No le alcanzó como argumento y la Justicia falló en su contra también: tiene dos procesamientos y embargos por $ 174 millones.
El chaqueño es presidente de Austral, firma insignia del empresario preso que obtuvo de Vialidad Nacional 52 contratos en suelo sureño por más de $ 46.000 millones y que la Justicia investiga.

Esta estructura “de corrupción” alrededor de la adjudicación de las obras a Báez -como concluyó la Justicia-, logró trasladarse a miles de kilómetros. el empresario K se instaló en Chaco, la provincia que fue gobernada por Jorge “Coki” Capitanich, un gobernador aliado y cercano al matrimonio de los Kirchner. Logró allí, de la mano del Estado provincial y de Vialidad Nacional, $ 586,4 millones en contratos viales, con el mismo “modus operandi que se observó en el Sur", según aseguran en Vialidad Nacional.

ruta 7

 


La réplica en el Chaco de los negocios del empresario K, fue posible gracias a Julio Mendoza procesado por lavado de dinero y señalado por el juez Sebastián Casanello, como un hombre de “extrema confianza de Báez que respondía directamente a él”.

Su relación con Báez se remonta al año 2.000. En aquel entonces, Mendoza era ingeniero de obra de Gotti Hermanos -una constructora que absorbió ACSA-. El empresario K lo conoció allí y lo nombró presidente de su firma insignia. El chaqueño compartió directorio con Leandro y Martín Báez, y tuvo relación directa con toda la familia. Incluso con el mayor de los hijos del dueño de Austral formó Fiduciaria Edicio Northville que construyó barrios privados en Buenos Aires.

Con los años, el ingeniero le aconsejó a Báez hacer negocios en Chaco, donde él tiene domicilio. Se comprometió a manejar todo. Así, Austral adquirió en el norte los derechos gananciales y hereditarios por parte de dos de los herederos de la empresa denominada “Sucesión Adelmo Biancalani”, quedándose con el paquete mayoritario. Fue la firma con la que ganó obras que en gran parte no concluyó como la Ruta 7 que nunca pavimentó y por la que cobró $ 224 millones.
​El ingeniero “era el nexo con Vialidad Nacional en Chaco y en Nación donde tenía relación con el vice de Nelson Periotti (anterior administrador) y hablaba directamente con (José) López que autorizaba que se liberen muchos pagos”, señalaron a Clarín fuentes de la empresa radicada en Chaco.

Con el tiempo, mientras ejercía su cargo como presidente de Austral y seguía de cerca los negocios de Biancalani, Mendoza constituyó en Resistencia, donde hoy se refugia sin comunicarse con los Báez, su propia empresa con la que utilizaba maquinaria de ACSA. La firma se llama Magdal SA y la integran dos de sus hijas y su yerno Luciano Donaire administrador de "Sucesión Adelmo Biancalani".

La empresa chaqueña de Báez, incluso hizo pie en Santa Cruz: ganó dos licitaciones por $ 102 millones, una de ellas sobre la Ruta 12 fue la única que concluyó.Hoy está sin operar, con contratos rescindidos tanto en el norte como en el sur y es considerada para la Justicia como una pieza de “una misma maniobra de corrupción”.
Refugiado en Resistencia, capital de Chaco, sólo mantiene comunicación con el contador Claudio Bustos otro hombre de confianza de Báez. Mendoza tiene como domicilio fiscal Rivadavia 756. Clarín fue hasta su casa: “Don Julio justo salió, va y viene de otras casas”, respondió un cuidador. Mendoza nunca más volvió a Río Gallegos donde está la sede de Austral. La familia Báez a través de los abogados le pidieron que retome sus responsabilidades en la firma, pero no respondió. En el sur quedó deshabitada su casa de dos plantas, en la calle Orkeke 931 (valuada en $ 8 millones) y embargada por el juez Sebastián Casanello.

 

 

 

 

http://www.clarin.com/politica/mano-derecha-baez-refugia-chaco-busca-despegarse-empresario_0_Sk6QG_FLl.html#cxrecs_s